Por Miguel Angel Cisterna
Revista YOU ARGENTINA | septiembre octubre 2006
¿Que es el formol y cuales son sus usos más comunes?
El formol se usa comúnmente para embalsamar cadáveres, como desinfectante en granjas, fertilizante y sinfín de aplicaciones industriales. Pero en Indonesia este peligroso producto químico se ha generalizado como conservante ilegal para alimentos frescos por lo que se está realizando una amplia regulación y control.
En el caso de la función que posee el formol como conservador de cadáveres, los cambios “post-mortem” en células y tejidos se pueden retardar y/o prevenir mediante fijadores químicos.
Las técnicas histológicas se basan en el uso de estos agentes, procurando siempre que los tejidos así tratados permanezcan tan semejantes a los vivos como sea posible. Aunque desde hace aproximadamente 100 años los primeros histólogos utilizaron como fijador el alcohol etílico sin resultados satisfactorios, el formaldehído se considera como el “fijador clásico”. Actualmente es el más usado con estos fines en los laboratorios de Anatomía Humana Normal y Patológica a nivel de Anfiteatros y Hospitales (Clark, 1983).
La estructura química del formaldehído es la siguiente:

Se lo conoce además como formalina, fluido embalsamador o formol.
¿Se emplea en dosis bajas en cosmético?
Lo debe contestar personal específico en cosméticos del ANMAT, entiendo que no debe ser de uso actualmente.
¿Cuáles son sus peligros, después de cuánto tiempo de uso se corre riesgo real?
Extracto del trabajo realizado por la odontóloga Olga J. Moret de Arcia para la Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela.
Toxicidad del formaldehído:
Las propiedades del HCHO en los procesos de preservación y conservación de los tejidos se descubrieron en 1983. No obstante, en ese momento se desconocía su alto potencial tóxico (Perkins y col., 1986).
Las manifestaciones clínicas determinadas por la exposición al formaldehído dependen, por lo general, de concentraciones elevadas del compuesto y los síntomas son inmediatos y severos. En los casos graves, la muerte ocurre generalmente dentro de las primeras 10 horas de exposición al aldehído. En el 50% de estos la recuperación es rápida y el pronóstico es bueno, aunque en algunos pacientes y de modo muy excepcional se detecta la presencia de úlceras gástricas. Entre los síntomas de intoxicación se presentan: fuerte olor de formaldehído en el aire expirado, vómitos, epífora, irritación de los ojos, edema pulmonar, disnea y, en ocasiones, se observa la aparición de una neumonía secundaria.
Posteriormente se puede presentar irritación y constricción de la garganta, piel pegajosa, vértigo, dolor abdominal, diarrea, convulsiones, daño renal, hematuria, anuria y, en casos extremos, colapso cardiovascular, shock secundario, acidosis metabólica, coma y muerte. Si el paciente muestra una mejoría de su sintomatología en las primeras 48 horas, el pronóstico es bueno.
En la exposición al HCHO a concentraciones entre 0.1-5 ppm, las manifestaciones son principalmente de tipo ocular y se caracterizan por una sensación quemante y de lagrimeo profuso. Cuando accidentalmente se salpica una solución acuosa del compuesto se produce una severa irritación de los ojos y ocasionalmente puede presentarse un daño permanente de los mismos. Estas concentraciones, además, irritan la garganta. Con 10 ppm (concentración peligrosa) se produce una sensación de asfixia, mientras que las concentraciones a 50 ppm (inclusive exposiciones de corta duración) causan daños severos (Clark, 1983). Kilburn y cols (1985) señalan que la exposición al formaldehído produce, además de las manifestaciones descritas, cambios vegetativos y trastornos neurológicos caracterizados por indigestión, anorexia, pérdida de la memoria, irritabilidad, náuseas y cefaleas. Frigas y cols (1984), por su parte, sugieren que las personas sensibles al formaldehído presentan reacciones alérgicas (por ejemplo, asma bronquial y dermatitis).
Se ha comprobado que las personas expuestas habitualmente al HCHO toleran mayores concentraciones del mismo, con pérdida de su capacidad para percibir los olores. La mucosa nasal comienza a engrosarse a concentraciones de 0.16 ppm del aldehído, y con 1.2 ppm se produce tos y constricción en el pecho (Ballenger, 1985; Alexanderson y cols, 1986; Frigas y cols. 1984).
En 1979, el instituto de toxicología Química Industrial de Estados Unidos publicó uno de los primeros trabajos relacionados con la toxicidad del formaldehído, concluyendo que era capaz de inducir la aparición de carcinomas en la mucosa nasal de ratas en experimentación, y alertando al mismo tiempo del riesgo que representa para la salud (Ballenger, 1985). De acuerdo con este mismo autor, «el formaldehído es cancerígeno en ratas y ratones. Esto establece la misma posibilidad en humanos, especialmente si están expuestos al aldehído por un tiempo suficientemente largo y a concentraciones altas. Además, el HCHO puede ser un facilitador para otros agentes oncogénicos».
Esta opinión es compartida por Olsen y Gals, (1984), Keiger (1983), Jensen (1980), y Sterling (1986). Sin embargo, numerosos trabajos realizados en humanos no han demostrado este efecto cancerígeno de HCHO descrito en animales de experimentación (Halpering y Gals, 1980; Sellakumar y Gals, 1980; Zerns y Gals, 1983; Swenbery cols, 1980).
¿Cómo actúa el formal en el pelo para dejarlo lacio, con brillo y sin secarlo?
Aparentemente se lo utilizaría como oxidante o neutralizante. Es decir que permitiría fijar la forma impuesta al cabello durante la fase reductora y restituir propiedades fisicomecánicas iniciales, reformando los puentes de disulfuro entre las cadenas de queratina. PERO DESDE LOS AÑOS 80′, SE RECOMIENDA NO UTILIZAR EL FORMALDEHÍDO PUESTO QUE ES MUY IRRITANTE. (Ciencia del Cuidado del Cabello, autor Charles Zviak, Página 176, Barcelona)
¿Sus daños son reversibles?
Con respecto a toxicidad debería responder un médico; puedes consultar a alguno de nuestros profesionales con los que interactuamos que figuran en nuestro sitio web. En relación al efecto en el cabello (siempre que no agreda al cuero cabelludo) habrá que esperar a que crezca.
¿Cuál tipo de alisado es el más recomendable?
El que presenta un asesoramiento idóneo, con diagnóstico de la fibra capilar previamente, y un testeo dermatológico.
¿Hay alguna otra sustancia dudosa que se esté usando en shampús, acondicionadores, tinturas o tratamiento capilar?
El coaltar en shampús anti-seborreicos, según informaciones de la FDA de EE.UU.
(*) TRICÓLOGO – DGEP de la «GENERALITAT de CATALUNYA», BARCELONA
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Edición Septiembre Octubre – Año I Nº3
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